#Opinión Según palabras del director de la OMS, Dr. Tedros Adhanom "El mundo está al borde de un catastrófico fracaso moral, y el precio de ese fracaso se pagará con vidas y empleos en los países más pobres", comentario que debería confrontar a la ciencia sociales, la filosofía y la política. La humanidad se enfrente a una revaluación de sus principios éticos y valores sociales. Esta realidad es el resultado de años de control y manipulación del modelo capitalista, el cual privilegia los derechos individuales sobre los colectivos, el egocentrismo en su máxima expresión.
Los próximos años estarán marcados, según algunos antropólogos y sociólogos como Nicholas Christakis, en un mayor descontrol y búsqueda de excesos, lo que se traducirá en el incremento del consumo de sustancias psicoactivas legales como la cafeína, las bebidas energizantes, los vaporizadores, el alcohol, el tabaco, los antidepresivos y las pastillas para el sueño, así como las ilegales. El impacto de esta realidad llevara a que se incrementen las tazas de fecundidad, embarazos en adolescentes, enfermedades de transmisión sexual, el consumo abusivo y problemático de sustancias psicoactivas, la violencia social, la segregación, la desigualdad, la pobreza extrema y pobreza oculta, la inestabilidad política, todos buscaran un escape en lo trivial y superficial.
Colombia reporta cincuenta y un mil (51.000) personas fallecidas según datos aportados por el Ministerio de Salud y Protección Social (Minsalud) en su pagina oficial, lo que representa el 01% de los habitantes del territorio nacional, una marca dolorosa que pasará su factura en la salud mental de cientos de familias colombianas, y mientras escribo este articulo las cifras seguirán creciendo, cuando lo leas ya serán otros los números e historias.
Este panorama esta llevando al desespero, la ansiedad y la angustia, sentimientos que facilitan el control y la toma de medidas desesperadas, una estrategia de manipulación para aceptar con cierta resignación y complacencia el valor de canje, la vida. La renta básica universal que no es más que un subsidio de subsistencia (muy comunista para algunos), ha sido negada por el congreso de la republica y el gobierno nacional. Esta propuesta que respondería a la desigualdad social tan marcada en el país y que se profundiza en tiempos de crisis, sumado a las posturas y medidas adoptadas por el gobierno nacional en el marco de la pandemia, han llevado a que la ciudadanía se relaje frente al auto-cuidado y se perdiera credibilidad sobre las acciones de autoridad, comportamientos que muestran una marcada deslegitimación de las restricciones adoptadas para la prevención de la covid-19 y que iluminan el camino hacia una desobediencia civil, dejando en evidencia que existe un agotamiento social y cultural.
Según algunos medios de comunicación y políticos, se especula que Colombia pagará el precio más elevado por las vacunas hasta ahora negociado, unos US$21 dólares, es decir $73.117 pesos colombianos (datos reportados por el plan nacional de vacunación), frente a la misma demanda de otros países, producto de la improvisación del gobierno nacional y el no haber negociado justo a tiempo, olvidando que existen otros laboratorios con ofertas y productos similares o mejores a los #AstraZeneca (UK) y #Pfizer (EEUU) con quienes según los medios oficiales se vienen haciendo los acuerdos de compra.
Con este frio y oscuro panorama los y las trabajadores sociales debemos comprometernos con promover mayores medidas de auto-cuidado, distanciamiento personal y prevención en casa, la consulta permanente de medios oficiales, la actualización de datos y la promoción de acciones y estrategias en favor de la salud mental, tan fuertemente golpeada entre colegas y usuarios. Desde esta perspectiva debemos confiar porque se movilicen y aceleren los procesos contractuales para la obtención de una vacuna contra la covid-19 y se inicie los procesos para la inmunización de la población colombiana, al igual que el desarrollo de investigaciones que permitan reconocer con veracidad el costo que tuvimos que pagar para alcanzar una nueva normalidad, los efectos en la salud mental de los y las colombianos, los trastornos en los valores éticos y sociales, tanto como el desarrollo de acciones que promuevan el fortalecimiento de la solidaridad, la convivencia y las culturas públicas. Esta radiografía y aproximación contextual, nos refleja la urgencia de revaluar las políticas públicas y sus planes de acción, retos que se nos han plantean en nuestro quehacer profesional, pero que adquieren relevancia y actualidad para todos los profesionales de las ciencias humanas y sociales.
Fuentes:
https://www.larepublica.co/globoeconomia/un-vistazo-al-panorama-global-de-las-dosis-y-los-precios-de-vacunas-contra-el-covid-19-3108081
https://www.lavanguardia.com/cultura/culturas/20200411/48386825438/epidemias-pandemias-gripe-espanola-peste-negra.html
https://www.bbc.com/mundo/noticias-55595931
https://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Lists/BibliotecaDigital/RIDE/VS/pnv-contra-covid-19.pdf
https://www.who.int/es/news-room/statements
https://g.co/kgs/N8MUH7
https://g.co/kgs/ExdeDH

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